Campañas sin ideas
¿Qué es un partido político, o más actualmente, qué es un candidato a algún cargo político, sin plataforma electoral?
Es moneda corriente, y falacia crónica, escuchar o leer lo que algún desventurado promete o compromete en campaña: "somos el cambio", "se viene el cambio", "el cambio es posible", "por un cambio" (pobre palabra "cambio" es víctima de violadores seriales). Y a continuación, otorgándoles un plazo bastante largo, como es el de una gestión, el único cambio que se observa realmente es el de quien ocupa la banca (ojo, no soy uno de los que piensa que ningún político sirve para nada, no me juzgues). Si pienso lo siguiente: ¿Cómo es posible que algún partido (ouch! ya no son partidos ahora hay ramificaciones de todo tipo que responden a un solo "abogado"/”abogada”/”ingeniero”/”licenciado”/”familiar”), me corrijo, ¿Cómo es posible que algún candidato a un cargo político empeñe su campaña en que va lograr el "cambio" (otra vez esa palabra), sin la base y sin los cimientos de un proyecto.
Me explico un poco: una plataforma política es el conjunto organizado, estructurado, de base ideológica y fuertemente proyectado, de objetivos, metas y principios a los cuales se va ajustar el proyecto de gobierno. Traducido al castellano significa el proyecto de gestión que tiene cada candidato.
Entonces, a la hora de evaluar cada candidato, cada proyecto de gestión (plataforma política -no conozco la de ninguno-), cada personalidad y cada patrimonio (estas últimas dos, son hoy en día, la base de evaluación popular para emitir el voto), la lista de posibles candidatos se reduce a la cifra chistosa y risible de la propaganda de coca cola zero: 0.0000001.
Por eso repito hasta el hartazgo, a la hora de emitir el voto UNIVERSAL, SECRETO Y OBLIGATORIO, trata de pensar en el futuro de la res publica, en lo que realmente creas que puede serle útil al pueblo, a la provincia y a la Nación.
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